Britney Spears perdió demanda contra su padre y declaró que no volverá a cantar mientras él controle su carrera

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Una jueza en Los Ángeles rechazó su demanda para que Jamie Spears deje de ser su gestor y administrador de sus más de 60 millones de dólares.

Los representantes alegan que su progenitor despidió al gerente de negocios de su hija y contrató a uno nuevo sin avisarle. Ante la negativa de la jueza, el equipo legal de la artista ha declarado que “Britney tiene miedo de su padre y no volverá a actuar si él sigue a cargo de su carrera”.

La jueza Brenda Pennyse, fijó otra audiencia para el 16 de diciembre, según una orden presentada en el expediente del caso.

La Princesa del Pop, de 38 años, se encuentra en un reveso indefinido en su carrera, pero trabaja activamente en su intento por recuperar el control de su vida y su dinero tras 12 años de una tutela judicial ejecutada principalmente por su padre.

La tutela comenzó en 2008 cuando la cantante atravesaba un periodo de inestabilidad emocional y perdió la custodia de sus dos hijos. Los arreglos normalmente se limitan a personas con capacidad severamente reducida de tomar decisiones por sí mismos, y se supone que son temporales. Pero para Britney ha permanecido bajo control judicial mucho más tiempo más.

La artista reconoció que el arreglo era necesario cuando se estableció y que probablemente salvó su carrera, sin embargo, en agosto empezó a indagar públicamente quién supervisaba su vida y dinero, pidiendo mayor transparencia en solicitudes en la corte a menudo secretas, e incluso declarando su solidaridad con los fans que han exigido en manifestaciones y posts en línea que aquellos en control liberen a Britney: #FreeBritney.

James Spears argumentó que ha hecho bien su trabajo al llevar el patrimonio a su valor actual de más de 60 millones de dólares tras haber estado en deuda y enfrentar demandas por decenas de millones.

La abogada de James Spears, Vivian Lee Thoreen, argumentó que la interrupción de la tutela podría poner en peligro la fortuna de la artista, y defendió el rol de su cliente. 

La madre de Britney, Lynne, que está separada de su padre, hizo una declaración a través de su abogado calificando la relación entre su hija y su ex marido como tóxica.