Encuentran muerto en su celda a Jeffrey Epstein, el multimillonario acusado de tráfico sexual

Redacción.- Jeffrey Epstein, el multimillonario estadounidense acusado de tráfico y abuso sexual de menores, fue encontrado muerto en su celda en Nueva York este sábado.

Los medios locales indican que se ahorcó en el Centro Penitenciario Metropolitano en Manhattan.

El empresario de 66 años, que se codeaba con las altas esferas políticas y culturales en todo el mundo, estaba detenido sin derecho a fianza en la prisión en Nueva York mientras era llevado a juicio, enfrentando una posible pena de hasta 45 años de cárcel.

Aún no están claras las circunstancias de su muerte. Se informó que estaba siendo monitoreado para evitar un suicidio después de un incidente hace unas semanas.

En julio fue encontrado semi inconsciente en su celda con heridas en el cuello. Se le trasladó a un hospital cercano y posteriormente regresó a la prisión.

Fue detenido el 6 de julio por el FBI cuando aterrizó en Nueva Jersey en su avión privado de regreso de sus vacaciones en Europa.

La fiscalía federal de Manhattan presentó posteriormente cargos contra Epstein por tráfico sexual de menores. Pero los detalles de su conducta se habían estado conociendo desde hace décadas.

Epstein evitó una imputación similar en 2008 tras un controvertido acuerdo secreto on la fiscalía de Florida y se declaró culpable de un cargo menor.

Una pancarta mostrando el caso contra Epstein.

Ese acuerdo fue examinado cuidadosamente el mes pasado y como resultado el Secretario del Trabajo de Estados Unidos, Alex Acosta, -quien estuvo involucrado en el caso de Epstein cuando era fiscal de Florida- presentó su renuncia.

Según la acusación presentada en julio, que se hizo pública, Epstein, presuntamente reclutaba a víctimas de hasta 14 años para que le dieran “masajes” desnudas o semidesnudas.

Los fiscales aseguran que los encuentros acababan siendo cada vez más sexuales, incluyendo a veces tocamientos y contacto indirecto con los genitales de las víctimas, mientras Epstein “habitualmente se masturbaba y pedía a las víctimas que le tocaran mientras lo hacía”, recoge la agencia Reuters.