Los mexicanos también fueron expuestos a radiación al estilo Chernobyl

Redacción.- Luego de ponerse de moda la serie de HBO, Chernobyl, que retrata la la tragedia nuclear que se vivió en 1986, en la central nuclear Vladímir Ilich Lenin, ubicada en el norte de Ucrania, a 18  km de la ciudad de Chernobyl y a 17 km de la frontera con Bielorrusia.

Influencers y personas curiosas han viajado a la ciudad, con el fin de conocer los lugares que se pueden ver en la serie.

Sin embargo, en México también ocurrió un desastre nuclear unos años antes, del lejano Chernobyl, pero poco se sabe de tal suceso.

En diciembre de 1983 un trabajador de mantenimiento del Centro Médico de Especialidades de Ciudad Juárez, de nombre Vicente Sotelo y un amigo suyo destrozaron una bomba de cobalto 60, que era parte de una máquina de radioterapia que había sido abandonada.

La intención de estos hombres era venderla, por lo que la pieza fue llevada al deshuesadero Yonke Fénix.

En el camino la pieza fue desprendiendo material radiactivo, según datos de la Comisión de Seguridad Nuclear y Salvaguardias (CNSNS).

Finalmente la pieza fue vendida y fundida en Chihuahua para realizar varillas, de tal modo el material de 6 mil toneladas de éstas fue contaminado y vendido en 15 estados del país, así como en Estados Unidos.

Este hecho había pasado desapercibido, hasta que en 1984 un camión cargado de este material activó al detector de radiación en Nuevo México, fue desde esta alerta que se inició la investigación y se llegó hasta la camioneta de Sotelo, misma que emitió una radiación similar a la que se utiliza para hacer 20 mil radiografías.

Aunque las autoridades no revelaron cifras al respecto, se sabe que quienes estuvieron expuestos a esta radiación sufrieron consecuencias como bajos niveles de glóbulos blancos, esterilidad, afectaciones en el sistema nervioso y más.

Finalmente se montó todo un operativo de limpieza y los desechos fueron enterrados en Samalayuca, Sinaloa, Estado de México e Hidalgo.