Presunta asesina de notario actuó por celos

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Agencias.- Cegada por los celos, Rosa Nelly “L” agredió en diferentes ocasiones a amigas, trabajadoras y conocidas de su esposo, el Notario Público, Raúl Alton Garza acusándolos de tener presuntamente una relación sentimental.

Por tercer día consecutivo, la acusada se sentó en el banquillo de los acusados para escuchar una a una las pruebas, así como testimoniales que existen en el expediente en su contra por el homicidio de su esposo.

Durante la comparecencia de testigos en el Juicio Oral del homicidio del notario público Raúl Tomás Alton Garza en el 2016, la química y el médico forense de la Fiscalía General del Estado revelaron que la víctima fue sedada con benzodiacepinas y recibió más de 20 golpes en cabeza y cuerpo con un objeto contuso antes de ser enterrado en el patio de su casa.

Las pruebas indicaron que el cuerpo tenía más de 20 contusiones y hematomas en todo el cuerpo: cabeza, nariz, cuello, brazos, pecho, abdomen, mano, abdomen, gluteos, pene, área pública y muslos.

El profundo amor que sentía el notario por su esposa Rosa Nelly “L” lo afectó de tal forma que buscaba alejarse de cualquier persona que pudiera representar un problema.

Algunas de las personas que Rosa Nelly “sospechaba” tenían una relación sentimental con su esposo comparecieron en la audiencia para rendir su declaración sobre las escenas de celos, incluso las agresiones de las cuales fueron víctimas.

Una de ellas, Claudia Leticia, recibió una llamada de la esposa del notario para pedirle verse en su domicilio, sin embargo, en ese momento se encontraba tomando un café con una amiga y no hizo caso a la acusada.

Solo unas horas después recibió una llamada del notario pidiéndole disculpas pues su esposa estaba diciendo que tenían una relación sentimental y no quería meterla en problemas.

Al día siguiente, Claudia Leticia encontró su vehículo dañado, los vidrios estaban quebrados, completamente rayado y una piedra encima, aunque sospechaba de Rosa Nelly no tenía pruebas para acusarla.

También, empleados del notario declararon que fueron testigos en diferentes ocasiones de las agresiones de las que era víctima su jefe, quien seguido llegaba con rasguños en los brazos y rostro.

Durante los últimos días se han desahogado una serie de testimoniales, así como pruebas que han terminado por echar abajo la defensa de la acusada y podrían determinar responsabilidades en las siguientes horas.