“Z-42” fue líder del cártel más violento de México y solo recibirá 18 años de cárcel

Redacción.- Óscar Omar Treviño Morales, alias Z-42, quien fuera líder de la organización criminal de Los Zetas, fue sentenciado a 18 años de prisión por operaciones con recursos de procedencia ilícita y portación de armas de fuego de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas.

Fue capturado en 2015 por elementos de la Policía Federal en el municipio de San Pedro Garza García, en Nuevo León.

Estaba acusado ademas por delincuencia organizada, antes de su detención, la extinta Procuraduría General de la República llegó a ofrecer una recompensa de 30 millones de pesos por su captura.

En Estados Unidos contaba con cargos por tráfico de cocaína de México hacia ese país. La Agencia Antidrogas (DEA) ofrecía una recompensa de USD 5 millones por cualquier información que ayudara a dar con su paradero.

Se trataba del líder del segundo grupo criminal más importante en México después del Cártel de Sinaloa, que fue encabezado por Joaquín El Chapo Guzmán Loera.

Z-42 es considerado autor de una serie de asesinatos y secuestros en la fronteriza ciudad de Nuevo Laredo que se llevaron a cabo entre 2005 y el 2006. También se lo vincula con la masacre de migrantes de San Fernando y con el ataque al Casino Royale en Monterrey, donde 52 personas murieron a causa de un incendio que consumió el local.

En cuanto a la masacre de los migrantes entre el 22 y 23 de agosto de 2010 cuando Los Zetas mataron a 72 migrantes latinoamericanos luego de que algunos de ellos rechazaran ser reclutados por el cártel y otros simplemente no pudieran pagar la suma para recuperar su libertad.

Aunque la permanencia de Los Zetas como organización criminal no fue muy duradera, la violencia con la que operaban les sirvió para ser considerados como el grupo más violento y sanguinario en México.

Cuando fue detenido en 2015, las autoridades lo describieron como un hombre extremadamente violento y sanguinario. Fue recluido en el penal de máxima seguridad del Altiplano y en octubre de 2016 lo trasladaron al penal de Ocampo, en Guanajuato.