Eugenia Cabriales | Saltillo, Coahuila.- Este día tomó posesión como el nuevo Obispo de Saltillo, Hilario González García, en medio de una recepción de las siete vicarías que componen la Diócesis de Saltillo, entre mariachis, porras y el respaldo de los feligreses católicos.
Esa sencillez la demostró al dar breves palabras a medios mientras daba la bendición en la iglesia de San Isidro Labrador en el pueblo mágico de Arteaga, al llegar manejando su propio vehículo, saliendo del estado de Galeana y pisando tierra Coahuilense en el municipio antes mencionado.
De ahí, se llevó porras regalos y la compañía en caravana por las calles hasta llegar a la Catedral de Santiago en Saltillo donde hizo su juramento de fidelidad y profesión de fe, recibiendo de manos del Monseñor Obispo Emérito Raúl Vera López, el gobierno de la Diócesis de Saltillo.
Una vez con su mitra y el báculo ocupó la sede episcopal, desde donde escucho el mensaje que le dirigió, donde le pidió permitir que entre en su corazón la feligresía de Saltillo, los migrantes, los familiares de desaparecidos y todo los que necesitan un consuelo aun los que están privados de la libertad por causa justa e injusta.
La ceremonia fue en la Catedral de Saltillo, duro casi cinco horas donde el nuevo Obispo Monseñor González García, dijo que es la primera vez que se le encomienda salir desde una diócesis a otra, por lo que espera ser un buen guía.
También pidió tiempo para conocer a su nueva grey y poder así definir quién sigue en sus puestos o si hay cambios.