Redacción.- Con un gol en la agonía de una final deslucida, Palmeiras venció a Santos por 1-0 en el duelo brasileño dentro del estadio Maracaná y se consagró campeón de la Copa Libertadores por segunda vez en su historia.
En los descuentos, el delantero del Verdão Breno Lopes, quien había ingresado desde el banco de suplentes cuando faltaban 5 minutos reglamentarios, se convirtió en el héroe inesperado. A los 98 minutos, Palmeiras aprovechó la distracción imperante a raíz de un altercado que derivó en la expulsión del técnico santista Cuca.
Sin que se disipara todavía la tensión por el incidente, y cuando parecía inevitable el alargue, el atacante Rony, quien había hecho una buena final, recibió la pelota por la derecha y envió un centro al área que López conectó de cabeza. Nada pudo hacer John, arquero de Santos, que vio cómo la pelota entraba por el palo izquierdo.
Ya en el descuento, el experimentado técnico de Santos fue expulsado por el árbitro Patricio Losteau, tras intentar retener la pelota en las manos cuando un jugador de Palmeiras buscaba reanudar el juego en un saque de banda. Se sucedieron varios empujones entre los jugadores, mientras Cuca hacía con las manos una señal para pedir que se recurriera al videoarbitraje (VAR) y se anulara su expulsión.
Resignado, el técnico saltó la valla para sentarse en el graderío con los invitados santistas, quienes lo ovacionaron.
De inmediato, apareció la cabeza de Breno Lopes, que sepultó el ánimo de esos seguidores y coronó a Palmeiras.