El Senado aprobó esta madrugada en lo general y en lo particular, modificar varios artículos de la Ley de la Industria Eléctrica.
Con 68 votos a favor y 58 en contra, el nuevo modelo auspiciado por el presidente Andrés Manuel López Obrador busca priorizar a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) frente a las plantas privadas.
Suscitó una controversia reflejada en una votación muy dividida: Morena y el Partido del Trabajo, con la excepción de dos senadores, a favor; PRI, PAN, PRD, Partido Verde y Movimiento Ciudadano, en contra, en un debate que duró más de 4 horas.
El objetivo ha sido “rescatar” a CFE y prometer tarifas de luz más bajas, en discursos empapados de acusaciones de corrupción al Gobierno anterior y a las empresas del sector.
Por su parte el mandatario celebró la aprobación de la reforma:
“vamos a poder sentarnos con las empresas; le agradezco mucho a los legisladores, esto nos va a ayudar a fortalecer a la CFE, a enfrentar momentos difíciles como lo que sucedió en Texas”.
AMLO dijo que iba a anunciar un plan de modernización de las hidroeléctricas, a cambiar turbinas, para producir energía limpia con menos costo.