Redacción.- El Presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que la transformación del país es imparable, pese a las críticas que en los últimos días han vertido contra su proyecto político.
En sus redes sociales, el mandatario se refirió a la reciente publicación de la revista The Economist, en la que lo califica como “El falso Mesías”, así como a un reciente artículo publicado por el intelectual mexicano Gabriel Zaid, en el diario Reforma.
“Contra viento y marea y aunque no le guste a The Economist, a los conservadores ni al sabiondo de Zaid, la transformación pacífica, democrática y con dimensión social es imparable”, escribió López Obrador en sus cuentas de redes sociales.
Un día después, López Obrador calificó de “majadera, grosera y mentirosa” la portada de The Economist, que lo llamó “El falso Mesías” ayer, cuando faltan algunos días para las cruciales elecciones del 6 de junio. Andrés Manuel López Obrador aseguró que se sintió “importante”, en tono de broma, porque le dedicó el artículo principal. También señaló que le pareció normal que la revista inglesa lo denostara.
En su conferencia de prensa, celebrada en el Salón Tesorería de Palacio Nacional, el mandatario sí denunció que la revista llamara a votar en contra de su proyecto. Dijo que él no va a Inglaterra a pedir que voten a favor de un candidato.
Por ello, López Obrador emitió hoy su postura, en la que consideró que se trata de “un artículo muy propagandístico” en su contra, hecho que atribuyó a la molestia de quienes “apoyaron durante mucho tiempo el modelo neoliberal, que no es más que una política de pillaje”.
“Estas revistas o periódicos del extranjero se dedicaron a aplaudir las políticas neoliberales. Están a favor de las privatizaciones y siempre guardaron silencio ante la corrupción que imperó, se dedicaban nada más a elogiar a los políticos corruptos de México porque son conservadores. Siempre. Entonces ahora están molestos porque la gente está apoyando una transformación”, acusó
Finalmente, reiteró que “la respuesta ciudadana a un sexenio anticiudadano no debe ser la abstención, sino el voto de castigo. Abstenerse no sería inteligente ni responsable“.