Posiblemente nunca se puedan identificar los orígenes del virus SARS-CoV-2, que originó la pandemia de COVID-19, pero se ha concluido que no fue creado como arma biológica, determinaron las agencias de inteligencia de Estados Unidos.
La Oficina del Director de Inteligencia Nacional de EEUU (ODNI) informó que una transmisión de animal a humano y una fuga de laboratorio eran hipótesis sobre cómo se propagó, pero no hubo suficiente información para llegar una conclusión definitiva.
En el informe se da a conocer que las agencias de inteligencia siguen divididas sobre el origen; cuatro agencias evaluaron “con poca confianza” que se había originado con un animal infectado o un virus relacionado.
El informe también dice que los funcionarios chinos desconocían la existencia del virus antes del brote inicial de COVID en la ciudad de Wuhan a finales de 2019.
Las autoridades chinas vincularon los primeros casos con un mercado de mariscos en Wuhan, lo que llevó a los científicos a teorizar que el virus se transmitió por primera vez a los humanos a través de los animales.
Pero a principios del 2021, los informes sugirieron una creciente evidencia de que el virus podría haber surgido del laboratorio.
Se han confirmado alrededor de 240 millones de casos en todo el mundo, con más de 4,9 millones de muertes.