Redacción GMN.- Una migrante que logró cruzar hacia los Estados Unidos, junto a su pareja y su hija fue deportada, pero además denuncia el robo de dinero del que fue objeto por parte de agentes de la patrulla fronteriza: 3 mil pesos mexicanos y 250 dólares.
La integrante de esta familia salvadoreña aseguró que su objetivo era continuar internándose en territorio estadounidense, pero el adverso clima, con lluvia y fuertes vientos, les hizo desistir y entregarse a las autoridades, aunque su guía no quería parar.
Finalmente ya al estar de nuevo en México -con destino Monterrey donde tienen su residencia permanente-, al llegar a la Estación de Bomberos de Piedras Negras, donde recibieron abrigo, alimentos calientes, se sintió a salvo, y le sobrevino el desconsuelo por lo ocurrido.