Redacción.- Piel chinita para un momento inolvidable. En el marco del 75 aniversario de la NBA, durante el medio tiempo del juego de estrellas se presentaron a los 76 mejores jugadores en la historia de la liga.
Algunos fallecidos, otros no asistieron, pero muchísimas de las más importantes leyendas del basquetbol se dieron cita en Cleveland y ahí estuvo el más grande de todos, Michael Jordan.
Uno a uno se anunciaron a los máximos referentes en la historia de la National Basketball Association. Gente de la talla de Larry Bird, Magic Johnson, Shaquille O’Neal, Bill Russell, Kareem Abdul-Jabbar y Wilt Chamberlain fueron anunciados, pero las más grandes ovaciones de la noche se reservaron para tres personajes.
El primero fue LeBron James, nativo de Ohio y quien dio a los Cleveland Cavaliers su -hasta ahora- único trofeo Larry O’Brien en el año 2016; después al fallecido Kobe Bryant, con tremenda emoción en el rostro de su viuda, Vanessa, quien agradeció el gesto de la afición; y finalmente Su Majestad, el último de los 76 anunciados como si se le reconociera como el más importante de todos.
La gente se puso de pie para recibir a Michael Jordan, seis veces Campeón de la NBA, seis veces MVP de las Finales, cinco veces Más Valioso de la temporada, dos veces medallista de Oro Olímpico y poseedor de incontables récords, aunque su influencia fue mucho más allá del basquetbol hasta convertirse en un símbolo mundial y referente de la cultura popular.