Unos jóvenes haitianos ofrecen servicios de corte de cabello, afeitado de barba y bigote,en una improvisada barbería en la ciudad de Monterrey.
Equipados con tijeras, rasuradoras, capa y una silla de jardín, atienden a sus clientes, en una acera de la calle Luis Mora, justo frente a la casa INDI.
Desde temprana hora se instalan, demostrando qué no solo buscan una moneda en los cruceros, sino que esperan oportunidades de empleo para salir adelante.
Lo hacen para poder mejorar un poco su economía y sus ganas de emprender son evidentes, para con ello poder vivir dignamente.