La Asociación Nacional del Rifle (NRA) en su convención anual en Houston, Texas,lamentaron la tragedia ocurrida en Uvalde, pero también rechazaron cualquier sugerencia sobre mejorar el control de armas para prevenir tiroteos masivos.
A la reunión acudieron activistas por el derecho a portar armas, y otros políticos, la mayoría líderes republicanos, quienes se manifestaron consternados, horrorizados y conmocionados por el hecho atroz en la escuela primaria Robb, donde un sujeto mató a 19 niños y dos maestras.
Sin embargo, culparon de la matanza a factores que no tenían nada que ver con las armas de fuego por ejemplo: la ruptura familiar, bullying, salud mental deteriorada y no atendida, videojuegos violentos y la inexplicable existencia del “mal”.
Los diferentes discursos desviaron la presión de reformas con las que la mayoría de los estadounidenses está de acuerdo, como revisar los antecedentes criminales de quienes compran y portan armas.
Estuvo presente el expresidente Donald Trump, quien pidió “seguridad impenetrable en todas las escuelas de nuestro país… deberían ser el objetivo más difícil”.
En la convención brillaron por su ausencia el gobernador Greg Abbott, de Texas, y el senador principal del estado, John Cornyn, quienes no participaron citando otros compromisos.
Artistas musicales destacados como Lee Greenwood, Don McLean y Larry Gatlin, optaron por no participar, citando su respeto por las víctimas y sus familias