Turquía comunicó a las Naciones Unidas que, a instancias de su presidente, desea a partir de ahora llamarse “Türkiye” en todos los idiomas, anunció este jueves la ONU.
Era una reclamación que Ankara llevaba años haciendo para reforzar la marca de su país y por fin se ha materializado.
Ankara evita así que el nombre del país en inglés sea “Turkey”, una palabra que en ese idioma también significa “pavo” y que por lo tanto podría adquirir una connotación negativa.
De hecho, en materia económica, Ankara lleva varios años queriendo imponer internacionalmente la marca “made in Türkiye”, en detrimento del “made in Turkey”.
“Algunos pueden encontrar este cambio de nombre tonto, pero coloca a Erdogan en el papel de protector y salvaguarda del respeto internacional por el país”, dijo Mustafa Aksakal, profesor de historia en la Universidad de Georgetown en Washington D.C..
Precisamente en 2023 dentro de un año, cuando Erdogan cumpla 20 años en el poder, Turquía celebrará elecciones presidenciales y también el centenario de su fundación tras el desmantelamiento del Imperio Otomano.