El Fiscal General de Coahuila, Gerardo Márquez Guevara, rechazó tajantemente que la explosión ocurrida en un domicilio del Fraccionamiento Santa Fé Cactus donde vivían cinco elementos de su escolta personal, se haya tratado de un atentado.
En el incidente murieron dos personas, dos resultaron heridos -uno de ellos muy grave y se mantienen en terapia intensiva- y uno aún era buscado entre los escombros.
“Tenían como cinco años de vivir en esa colonia y uno o dos años de estar en esa casa, y no tenemos ni una sola evidencia de que pudo ser un atentado”
El funcionario también rechazó que los agentes tuvieran explosivos en la casa, reiterando la versión inicial de que se trató un acumulamiento de gas.
Aún se desconoce si había otras personas en el domicilio y no se descarta esa posibilidad.
La identidad de las víctimas no se dio a conocer, pero se informó que algunos tenían 20, 15, 5 o 7 años de servicio en la FGE.
Además de la vivienda de dos pisos derrumbada, en varias casas de vecinos se registraron daños, en carros y camionetas oficiales y de particulares que serán cuantificados en las próximas horas, para proceder a la reparación de los daños.
“Se asumirá lo que se tenga que asumir”, aseguró el Fiscal