Cuatro militares fueron procesados e ingresados a la prisión dentro del Campo Militar 1-A, en la Ciudad de México, en relación a las ejecuciones de cinco jóvenes en Nuevo Laredo, Tamaulipas, dio a conocer la Secretaría de la Defensa Nacional.
Estos elementos son señalados por el delito de desobediencia por parte de la Fiscalía de Justicia Militar, ya que supuestamente eran los encargados de la artillería del vehículo castrense que interceptó a la camioneta de las víctimas.
Las imputaciones de desobediencia se basan en el reporte que entregó uno de sus superiores, en el sentido de que el personal no atendió a la orden de dejar de disparar en contra de la camioneta en la que viajaban las víctimas.
Mientras que en la Fiscalía General de la República (FGR) los elementos enfrentan los cargos de homicidio y abuso de autoridad, entre otros.
Durante una de sus conferencias, el presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que “no hay impunidad para nadie”, y en caso de determinarse que los militares incurrieron en una falta serán sancionados.