Lo que parece ser un demonio oculto bajo capas de pintura y barniz en una pintura del siglo XVIII, salió a la luz mientras expertos restauraban el cuadro llamado ‘La muerte del cardenal Beaufort’.
Esta representa un episodio de la obra ‘Enrique VI, Parte II’ de William Shakespeare y muestra al cardenal Beaufort en su lecho de muerte acompañado por el rey Enrique VI y dos lores.
Justamente atrás de la cama donde yacía el cardenal, había una zona oscura que fue cubierta por varias capas de pintura como para esconder “algo o alguien” que al descubrirlo hallaron un ser con ojos desorbitados, grandes colmillos y orejas gigantes.
Un comunicado de National Trust detalló que en la literatura era aceptable introducir la idea de un demonio, pero el hecho de incluirlo en una pintura le daba una forma demasiado física. La censura de aquel entonces hizo al artista Sir Joshua Reynolds guardar su creación bajo grandes capas de pintura y siglos después por fin salió a la luz el demonio.