El presidente de Argentina, Javier Milei, envió al Parlamento un paquete de leyes a cambiar de más de 350 páginas que contiene la derogación de 664 artículos de la Constitución nacional.
Entre ellos está que se deleguen facultades legislativas al Ejecutivo hasta fines de 2025 pero con posibilidad de continuar hasta el final de su mandato, lo que entre otros gravísimos contenidos harán implosionar al Estado y la soberanía nacional.
Con apenas 17 días en el poder, con este plan de reformas liberales planea “dar un punto de giro en la historia argentina”.
El mandatario presentó el proyecto en momentos en que se realizaba una multitudinaria protesta encabezada por la Confederación General del Trabajo (CGT) y todas las centrales sindicales para entregar ante los tribunales una solicitud de derogación de estos decretos, que son anticonstitucionales y terminan con toda posibilidad democrática en el país.
La movilización y el acto ante tribunales se realizó en una zona militarizada, con todo preparado para la represión, que incluyó policías de la ciudad, Federal y Gendarmería; hubo seis detenidos, entre ellos dos periodistas, mientras los uniformados provocaban a los manifestantes en desconcentración.
Los artículos que se quieren derogar incluyen la solicitud de declarar la emergencia pública y tener facultades para legislar en materias energética, económica, fiscal, social, de seguridad y de defensa, que en este caso contiene la facultad de solicitar ayuda de tropas extranjeras cuando sea necesario
, además de la congelación de salarios y jubilaciones.
El Congreso tiene que estudiar en uno o dos días esta cantidad de artículos.
La iniciativa está firmada por Milei, el jefe de gabinete, Nicolás Posse, y los ministros del Poder Ejecutivo.