La Fundación Tierra presentó un informe que establece que la superficie devastada por los incendios forestales en Bolivia supera los 10.1 millones de hectáreas y confirmó que se trata de un desastre con magnitudes “nunca antes vistas”.
La investigación, que utilizó información e imágenes satelitales de la Agencia Espacial Europea y la NASA, señala que de las 10 millones 125 mil 400 de hectáreas devastadas, el 68 por ciento corresponde al departamento de Santa Cruz (6-9 millones) y el 29 % al departamento de Beni (2.9 millones), mientras que un porcentaje menor se registró en otras regiones bolivianas.
Más de 5-8 millones de hectáreas de la cobertura quemada se produjo en bosques (58 %), mientras que 4.2 millones es la superficie de pastizales dañada (42 %).
El estudio se centró específicamente en el departamento de Santa Cruz, el más afectado en lo que va de la tragedia que comenzó a sentirse con mayor rigor desde junio.
Otro aspecto relevante es que los incendios forestales se produjeron en mayor medida en agosto, cuando se quemaron 3,4 millones de hectáreas, y en septiembre, mes en que las quemas ascendieron a las 4,6 millones.
Juan Pablo Chumacero, director de la fundación, enfatizó en la necesidad de que en Bolivia se realice un pacto social con todos los involucrados para “construir un nuevo marco normativo y de aplicación de políticas públicas” para proteger lo que quedan de bosques.
Por su parte, el Gobierno de Bolivia señaló recientemente que la “única institución” para brindar los datos sobre el impacto de los incendios es el Sistema Integrado de Monitoreo de Bosques (Simb), que depende del Ministerio de Medio Ambiente y Agua, por lo que otros datos son “meras especulaciones”.