Junto con las manos, la piel y el rostro, son las partes del cuerpo que más sufre durante invierno, ya que se encuentra muy expuestas.
El frío provoca que a menudo nuestros labios se resequen y se agrieten e incluso surjan pequeñas heridas. No se trata solo de un problema estético, sino que puede ser realmente molesto y doloroso y, a la larga, podría provocar la aparición de herpes labiales y otras infecciones similares.
Hay varios factores que propician que los labios se agrieten por el frío: por un lado, en esta zona la piel es especialmente sensible y más delicada que en el resto del rostro. Además, en ella tenemos una cantidad mínima de glándulas sebáceas (las encargadas de proporcionar lípidos a la piel para protegerla) y carecemos de melanina. “Esto hace que la zona peribucal sea propicia a deshidratarse y que, como consecuencia, derive en los labios partidos por el frío, un fenómeno muy frecuente”, explican cosmetólogos.
Además del frío, el viento y los ambientes muy secos, con las calefacciones demasiado altas, son otros factores que también provocan que aparezcan los labios agrietados en el invierno. “En algunos casos, pueden ser síntoma de otros males más serios, como de ciertas enfermedades o de falta de vitaminas”.
Algunos remedios caseros que puedes emplear para reparar los labios resecos:
Vaselina. Este producto es emoliente y posee una textura gruesa, lo que hará que tus labios retengan la hidratación por más tiempo. Aplica un poco sobre tus dedos y masajea los labios, no limpies el excedente. Si lo prefieres, coloca la vaselina a manera de mascarilla antes de dormir.
Aceite de coco. Combinado con miel, el aceite de coco restaura los labios partidos. Ambos ingredientes son hidratantes y sus compuestos penetran la piel para mejorar la barrera de protección.
Hidratación. Beber poca agua se traduce en una piel seca y, por ende, en labios resecos, ya que se pierde elasticidad. Por esta razón, debes tomar entre dos y tres litros de agua cada día. Esto beneficiará no solo a tus labios, sino a todo tu organismo.
Pepino: si tus labios están profundamente agrietados y sientes dolor, corta unas finas rodajas de pepino y frótalas sobre ellos para aliviar la sensación y agregar humectación.
Exfolia los labios: una buena opción es hacerlo con azúcar moreno, que ayudará a eliminar las células muertas de la zona. Aplícatelo una o dos veces por semana haciendo movimientos circulares. Para retirarlo, lava tus labios con agua fría.
Evita moderlos o lamerlos: ya hemos hecho referencia anteriormente a los peligros de realizar estas acciones sobre tus labios agrietados. Y es que solo conseguirás incrementar su sequedad y reducir su capacidad de protección natural.