Redacción GMN | Los ataques de Israel se han intensificado con una precisión quirúrgica, usando imágenes satelitales, videos y bases de datos públicas para localizar objetivos clave. Un reciente análisis revela que líderes políticos y militares han sido eliminados en sus propios departamentos, mientras que otros bombardeos destruyen edificios completos con víctimas civiles.
El 13 de junio, un misil impactó un edificio de departamentos en pleno centro de Gaza. Activistas cruzaron la ubicación con direcciones públicas y confirmaron que ahí vivía el científico nuclear Ahmed Rolfe Gary, cuya muerte fue verificada. Sin embargo, el daño humano fue mucho mayor: el edificio quedó reducido a escombros.
Esa misma noche, otro edificio residencial colapsó tras un ataque. Aunque no se ha confirmado si era un objetivo militar, estaba apenas a 300 metros de un complejo militar en Chambron. La cercanía entre civiles y objetivos militares aumenta los riesgos y las consecuencias trágicas en esta campaña intensificada.