El papa León XIV no necesita ningún tratamiento adicional tras la operación a la que fue sometido hace unos días para extirparle un tumor canceroso del pulmón, informaron sus médicos.
Los resultados de las pruebas realizadas al tejido extirpado en la cirugía confirmaron que padecía un adenocarcinoma de pulmón, tal como se le había diagnosticado inicialmente, y que la enfermedad estaba localizada, según un comunicado difundido por el Vaticano.
“Una evaluación oncológica posterior confirmó que no es necesario ningún tratamiento adicional”.
El Sumo Pontífice, de 71 años, fue dado de alta del hospital Gemelli en Roma el fin de semana, cuatro días después de su operación, y se detuvo al salir a saludar a quienes le deseaban su pronta recuperación.
El Papa se sometió a la intervención quirúrgica el 13 de octubre y consistió en la extirpación del lóbulo inferior de su pulmón derecho; duró 90 minutos.