Agencias.- Cualquier persona sana que inhala el aire expirado por un fumador infectado con COVID-19 corre el riesgo de ser contagiado, alertan varios especialistas.
El mal hábito del cigarrillo afecta al organismo reduciendo las defensas y el sistema respiratorio, subrayan los médicos, es la parte del cuerpo principalmente atacada por el virus.
El mensaje va dirigido tanto a los fumadores de tabaco como a aquellos que tienen la costumbre de “vapear”.
“También los efectos del cigarrillo electrónico impiden a los pulmones rechazar las infecciones. Cuando los pulmones están expuestos a una gripe u otra infección, los efectos adversos para los fumadores son mucho más serios que para el resto”, explicó Stanton Glantz, miembro del Centro de Investigación y Educación para el Control del Tabaquismo de la Universidad de California.
Por su parte, Serge Smadja, secretario general del servicio de emergencias médicas de Francia SOS Médecins, confirmó la existencia de un riesgo latente, ya que “lo que sale a través del humo del cigarrillo desde el aparato respiratorio del paciente infectado de coronavirus es lanzado a las vías respiratorias de la persona que está enfrente”.
De todos modos, agregó el experto, el tabaco en sí mismo ya es un factor de riesgo.