El papa Francisco y el líder musulmán Ahmed al-Tayeb oraron junto a creyentes de muchas religiones para pedir por el fin de la pandemia.
“Todos estamos unidos como seres humanos, como hermanos, rezando a Dios, de acuerdo con la propia cultura, de acuerdo con la propia tradición, de acuerdo con las propias creencias, pero hermanos, para que el Señor detenga esta pandemia”, dijo el Papa.
Desde El Cairo, el gran imán de Al-Azhar, profesor de filosofía islámica, recomendó a los creyentes que “imploren a Allah todopoderoso por la salvación de todos los humanos y que ayude a los científicos para que encuentren un remedio”.
La jornada, promovida por el Alto Comité para la Hermandad Humana, involucró a líderes religiosos, académicos y culturales de todo el mundo, y tiene como objetivo fomentar la fraternidad y la convivencia frente a una inédita emergencia sanitaria mundial.