La Cámara de Diputados aprobó el martes 9 de diciembre en lo general, una amplia reforma a la Ley General de Salud que incluye como punto central, la prohibición absoluta de los vapeadores y cigarrillos electrónicos en México.
El dictamen, enviado por la presidenta Claudia Sheinbaum, obtuvo 324 votos a favor y 129 en contra, tras un debate de más de tres horas marcado por señalamientos de criminalización, advertencias sobre mercado negro y acusaciones de improvisación legislativa.
La reforma establece la prohibición de producir, comercializar, importar, exportar y publicitar vapeadores.
Contempla un fortalecimiento del sistema nacional de salud mediante compras consolidadas de medicamentos, impulso a la producción nacional de insumos y nuevas herramientas regulatorias para Cofepris.
Mayoría promete aclarar que no habrá castigo a consumidores
El proyecto no contempla castigos para quienes posean o usen vapeadores, sino únicamente para quienes participen en su comercio con fines de lucro.
De acuerdo con el dictamen, las sanciones previstas para actividades de comercialización ilícita van de uno a ocho años de prisión y multas que pueden alcanzar los 226 mil pesos.