La mujer, con el alias Jane Doe, dice en la demanda que, en la noche del 19 de octubre de 2024, siete hombres de la fraternidad estudiantil Chi Phi de Cornell presuntamente la agredieron en un incidente en el que estuvieron involucrados el alcohol y la droga ketamina.
Jane Doe asegura que se encontraba intoxicada cuando se dio la presunta violación y que en ese momento era incapaz de dar su consentimiento a tener relaciones sexuales.
Denunció el incidente ante la Policía de la Universidad de Cornell el 8 de noviembre de 2024.
La demanda también incluye una imagen que supuestamente proviene de un chat grupal de la fraternidad en Snapchat, en el que un participante les dijo a otros miembros, en términos vulgares, que habría la posibilidad de tener un encuentro sexual con Jane Doe.
Incontables mujeres y algunos hombres comenzaron a publicar en las redes sociales que eran Jane Doe, en solidaridad con una joven que utiliza ese nombre para presentar una demanda contra la Universidad de Cornell y siete integrantes de una fraternidad universitaria a quienes acusa de haberla violado.
Para muchas personas, adoptar ese nombre también implicó compartir testimonios personales de abuso sexual y agresión sexual, sumándose a una ola de solidaridad que ha cobrado fuerza desde que periodistas del periódico estudiantil independiente de la universidad informaron sobre la presentación de la demanda a finales del mes pasado.
Algunas de las personas que comenzaron a utilizar ese nombre lo hicieron con el propósito de ofrecerle protección a la joven en la era digital, en respuesta a quienes intentan revelar su identidad real en internet. Esperan que la avalancha de publicaciones con la frase “Yo soy Jane Doe” confunda los algoritmos en línea.