La gripe sigue causando estragos en Estados Unidos, en casi todos los estados -excepto cuatro- con niveles altos o muy altos de actividad mientras una nueva cepa viral llamada subclado K continúa propagándose.
El informe de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) confirmó la gravedad del panorama, indicando que se superó el récord más alto de contagios, que correspondía a la temporada de 1997-98.
Especialistas han alertado sobre la importancia de la vacunación en niños y adolescentes en la temporada invernal, un periodo que históricamente facilita la transmisión de diversas cepas virales de Influenza.
Caitlin Rivers, epidemióloga y académica principal en el Centro Johns Hopkins para la Seguridad en la Salud, dijo a CNN que “definitivamente, este es un año destacado”.
“Es el peor que hemos tenido en al menos 20 años. Estamos viendo que la mayoría del país está teniendo niveles muy altos de actividad, y todavía estamos en pleno auge”, indicó.
Las consultas a causa de síntomas gripales como pueden ser la fiebre, fatiga, dolor de garganta y dolores corporales aumentaron durante las últimas semanas.
El reporte no es alentador. Según las cifras de los CDC, a causa de la enfermedad ya murieron cerca de 5.000 personas, entre ellos, nueve niños. En su página oficial, el organismo de salud sostiene que, con raras excepciones, todas las personas mayores de 6 meses deben vacunarse contra la gripe.
El impacto a nivel nacional es significativo, ya que la actividad alta fue confirmada en 45 estados. Montana, Dakota del Sur, Vermont y West Virginia, por su parte, manifestaron cifras un poco más moderadas.