El sacerdote tsotsil Marcelo Pérez Pérez, de 50 años, fue asesinado el domingo a balazos cuando salía de oficiar una misa en el barrio Cuxtitali, en San Cristobal de las Casas, Chiapas.
Vecinos narraron que los agresores, que presuntamente se transportaban en una motocicleta, le dispararon cuando ya estaba en su camioneta, la cual avanzó algunos metros; católicos fueron testigos del homicidio y trataron de auxiliar al religioso, pero ya había fallecido.
Pérez Pérez, originario del municipio de San Andrés Larráinzar, en los Altos de Chiapas, recibió amenazas de muerte durante años, pero rechazó recibir protección.
El presbítero llegó al templo de la comunidad a las 6:30 horas para oficiar la misa dominical, al concluir la ceremonia, poco después de las 7:30, el clérigo salió de la iglesia y se encaminó hacia su camioneta que tenía estacionada a unos metros del templo.
“Se presume que subió al vehículo y ahí le dispararon, alcanzó a conducirlo pero varios metros más adelante ya no pudo continuar. Se oyeron al menos cinco balazos de alto calibre, por lo que varias personas salieron corriendo a verlo, pero ya estaba muerto”
Poco después llegaron integrantes de fuerzas de seguridad de los tres niveles y personal de la Fiscalía General del Estado (FGE) acordonó el área, mientras muchos católicos lloraban y rezaban.
La mañana de este lunes, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum se pronunció ante el crimen, lamentó los hechos y señaló que se lleva a cabo la investigación para que no quede impune por lo que precisó que diferentes niveles de gobierno y autoridades colaboran en el caso.
Enfatizó la importancia de un trabajo conjunto para garantizar justicia y seguridad en el país, especialmente en casos tan sensibles como este que se presentó el día de ayer.