Eugenia Cabriales |Saltillo, Coahuila.- A varias semanas de que se les invitara a abandonar el campamento improvisado de migrantes en el exterior de la Casa del Migrante, finalmente fueron desalojados por las constantes quejas de vecinos.
Entre las principales menciones que hacían los habitantes aledaños de la Casa del Migrante de Saltillo es que algunos centroamericanos que hacían escándalo en vía pública, ingesta de bebidas embriagantes, fumar mariguana y hacer necesidades fisiológicas en la calle.
La banqueta quedó liberada luego de que unidades de la Policía Municipal de Saltillo acudieran en compañía de la Comisión de Derechos Humanos de Coahuila, pero a nadie se detuvo por lo que solo se exhortó a que siguieran su camino si no deseaban ingresar a algún albergue.
El operativo de vigilancia continuará en las calles de Juan de Erbaez y General Carlos donde estarán vigilando la zona, un coche y una camioneta pick up de la Policía Municipal de Saltillo para que no haya alteración del orden y la convivencia entre vecinos y migrantes.