Al menos 71 personas han perdido la vida, víctimas de las inundaciones y riadas que han arrasado con provincias montañosas desde el miércoles pasado, pero continúa la búsqueda de desaparecidos, informó el servicio de emergencias turco Afad.
Kastamonu es la provincia más afectada, con 52 víctimas, gran parte de ellos en Bozkurt, un pueblo de poco más de 5.000 habitantes; está ubicada en la costa del Mar Negro, a unos 400 kilómetros al este de Estambul.
A esto se añaden mas de 70 personas reportadas como desaparecidos, según señaló el ministro del Interior turco, Süleyman Soylu.
Los equipos de emergencia de toda la región siguen buscando supervivientes en medio de los numerosos edificios que se han derrumbado parcialmente.
Numerosos ciudadanos culpan del desastre al Gobierno por haber permitido la construcción de núcleos residenciales en el cauce de los ríos de estas montañosas regiones y por la proliferación de centrales hidroeléctricas que multiplican el efecto de las riadas.