Redacción GMN | Cada 21 de junio se celebra el Día Mundial de la Jirafa, con el objetivo de crear conciencia sobre la situación crítica que enfrenta esta especie. Actualmente, las jirafas están en peligro de extinción, debido a la pérdida de hábitat, la caza y el impacto humano en su entorno natural.
Las jirafas son los mamíferos más altos del planeta, gracias a sus patas y cuellos largos. Sus patas miden hasta 1.8 metros y les permiten correr a gran velocidad. Su altura también las ayuda a alimentarse de las copas de los árboles, especialmente de las hojas de las acacias.
Estos animales viven en pequeños grupos y tienen comportamientos únicos, como los combates entre machos que se golpean con el cuello. Además, su lengua puede alcanzar los 50 centímetros y es clave para alimentarse. Al igual que las vacas, regurgitan su comida y consumen muchos kilos de hojas semanalmente.
Pese a su tamaño, las jirafas enfrentan riesgos al beber agua, ya que deben inclinarse peligrosamente. Las crías nacen de pie y caen desde más de un metro al nacer, pero en pocas horas ya caminan. En 2016, estudios revelaron que existen cuatro especies distintas de jirafa y no solo una como se creía.