George Álvarez, el conductor acusado de arrollar a un grupo de migrantes, provocando la muerte de ocho de ellos el domingo en Brownsville, Texas, conducía bajo los efectos de la marihuana, cocaína y un fármaco conocido como benzodiacepina, confirmó este martes el Departamento de Policía de Brownsville.
El sujeto fue sometido a exámenes toxicológicos en el hospital al que fue trasladado luego de también resultar herido, sin embargo, se le tomó una segunda muestra que está siendo analizada para determinar los niveles de sustancias presentes en su sistema.
Una que entreguen los resultados se determinará si se trató de un accidente o un crimen intencional y se podrían revaluar los cargos impuestos en contra del sospechoso, o agregar otros.
Algunos testigos de la tragedia han relatado que, tras embestir a las víctimas afuera de un albergue, el sospechoso insultó a los inmigrantes, algo que las autoridades aclararon que no habían podido corroborar.
No se han publicado las identidades de las víctimas, pero se sabe que la mayoría eran hombres venezolanos con edades entre los 20 y 40 años.