Agencias.- La Iglesia católica brasileña rindió este domingo un homenaje al personal que lucha en medio de la crisis y vistió de médico al Cristo Redentor gracias a unas imágenes que se proyectaron sobre la escultura en el cerro Corcovado en Río de Janeiro.
El cardenal Orani Tempesta realizó una ceremonia casi solitaria a los pies del Cristo, a 709 metros sobre el nivel del mar y con una vista privilegiada de toda la ciudad.
Además, fue una manera de pedir a los brasileños que se quedaran en casa para frenar la expansión del virus, en un país donde su presidente, Jair Bolsonaro, ha restado importancia a la enfermedad en varias ocasiones.
Sobre la estatua se proyectaron imágenes con banderas de los países más afectados por la pandemia, como España, China, Estados Unidos, Italia y el propio Brasil, y mensajes escritos por niños en los que se leía “todo va a estar bien”.
Unas horas antes de la ceremonia en el Corcovado, el rector del Santuario del Cristo Redentor, Omar Raposo, lanzó una bendición a los habitantes de Río de Janeiro desde un helicóptero en el que sobrevoló la ciudad durante alrededor de una hora.