La tasa global de fecundidad (TGF), es decir, el número estimado de hijos que podría tener una mujer al final de su vida reproductiva, va a la baja en México, pues pasó de 1.9 a 1.2 en tan solo cinco años, de 2019 a 2024, según reveló la Encuesta Intercensal del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Incluso, el país queda por debajo de Noruega, Países Bajos y Alemania, que mantuvieron una tasa de fecundidad de 1.4, dos decimales por encima de México, según cifras del Banco Mundial.
Aunque en México la tasa de fecundidad no se ha convertido en un problema estructural o económico, países alrededor del mundo que tienen solo una décima menos en su tasa sí padecen “emergencias nacionales”, debido a que las muertes superan por mucho a los nacimientos.
Chiapas fue el estado que registró la tasa más alta del país con 1.8 hijas e hijos por mujer, y le siguió Guerrero, con 1.6; Durango y Zacatecas , con 1.5 en ambos casos, y Tabasco, con 1.4.
En contraste, los tres estados con la menor tasa de fecundidad fueron Querétaro, que reportó 1.1; Baja California, con 1.0, y Ciudad de México, con 0.8 hijas e hijos por mujer.
Finalmente, la Encuesta Intercensal 2025 revela que persiste una tendencia entre las mujeres de 15 a 49 años: conforme aumenta la escolaridad, disminuye el número promedio de hijas e hijos que tiene.
Las mujeres sin escolaridad registraron en promedio 4.9 hijas e hijos nacidos vivos; aquellas que cursaron la primaria tuvieron, en promedio, 3.2; las que cursaron la secundaria, 1.8 y aquellas con educación media superior o superior tuvieron 1.2.