El pangolín es un animal del tamaño de un gato, el único mamífero con escamas del mundo y es muy apreciado en Liberia, en África, por su carne y por sus escamas que en Asia se usan para la medicina tradicional.
Está amenazado de extinción y es uno de los animales más traficados del mundo. Hasta 2013, el principal origen de este tráfico era Asia, pero la disminución de ejemplares llevó a África a convertirse en el principal proveedor.
Un poblador de este país, de 58 años, cultiva bananas y pimientos en una aldea del distrito de Gbarpolu, pero ha podido mantener a su familia de diez hijos, gracias a que caza pangolines y monos.
En Liberia este animal goza de protección desde 2016, pero para él y otros aldeanos del empobrecido país por 14 años de guerra civil y la epidemia de ébola, el pangolín es un medio de subsistencia.
“Lo matamos y lo comemos… Después, vendemos las escamas”.
En China y Vietnam las escamas se emplean para tratar la artritis, las úlceras, los tumores o los dolores menstruales, virtudes que nunca han sido probadas científicamente.
En los últimos años toneladas de escamas han sido decomisadas por agentes aduaneros en todo el mundo.
Los compradores llegan a estas aldeas pobres, explican los cazadores, que prefieren no revelar su identidad.
En el país, un 44% de sus habitantes vive con menos de 1,9 dólares diarios. El dinero del pangolín sirve para comprar productos de primera necesidad.
Incluso si el tráfico se reduce, los lugareños buscan el pangolín para el consumo propio.
Desde que el animal está protegido en Liberia, su caza y comercialización está penada con hasta 5.000 dólares y seis meses en prisión. Después de años tratando de sensibilizar, los servicios forestales han decidido pasar a la acción con operaciones contundentes.
En el Libassa Wildlife Sanctuary, abierto en 2017 cerca de Monrovia, acogen animales salvajes confiscados a personas que los tenían como animales de compañía o destinados al tráfico. Luego intentan reintroducirlos en su hábitat o, cuando no es posible, de cuidarlos hasta el fin de sus días.