Redacción.- El rastreo fue muy difícil, en helicópteros por aire y “a pie”, por terrenos accidentados, peinando la zona “palmo a palmo”, pero gracias a su experiencia y astucia, agentes de la Policía Estatal de Coahuila y del Grupo Beta rescataron vivos a 19 migrantes originarios del Estado de México, y el cadáver de un menor de edad, a cuatro días que se perdieron y quedaron acorralados en la Serranía de Acuña.
El “pollero” que contrataron, y a quien pagaron miles de pesos, demostró desconocer la zona, los condujo sin rumbo fijo desde Nueva Rosita, municipio de San Juan de Sabinas, en la Cuenca Carbonífera por la carretera estatal # 20 hasta Múzquiz,
De ahí siguieron a campo traviesa por el monte, hacia la frontera de Acuña donde, les prometió, podrían cruzar el Río Bravo y entrar “sin papeles” a territorio estadounidense.
El grupo no iba preparado para enfrentar los calorones que ahí superan fácilmente los 50 grados Celcius, y se toparon con las enormes montañas de una cordillera y acantilados donde quedaron atrapados.
Según las primeras versiones extraoficiales, los extraviados habrían sido encontrados el viernes por la tarde, aproximadamente a 200 kilómetros al sur del poblado de Sanderson, Texas.
De los 20 el equipo rescató vivos a 19 y el cuerpo de un menor de edad que falleció.
Sedientos y hambrientos, sin agua ni comida, los 20 migrantes, al parecer todos originarios del Estado de México, ya no pudieron continuar caminando, y estuvieron a punto de rendirse.