La muerte de una trabajadora de laboratorio en la región siberiana de Rusia ha suscitado preocupación por un posible caso de peste, según informó este martes la Organización Mundial de la Salud (OMS), que añadió que sigue la situación de cerca.
“Una mujer que trabajaba en el laboratorio de la región de Irkutsk ha fallecido, y las autoridades están investigando si la peste neumónica causó su muerte”, declaró a los periodistas en Ginebra el portavoz de la OMS, Christian Lindmeier. Subrayó que su lugar de trabajo era “un instituto que estudia patógenos peligrosos, incluida la peste, en una parte de Siberia donde la peste ocurre de forma natural en animales salvajes”.
La peste está causada por la bacteria Yersinia pestis, que suele encontrarse en pequeños mamíferos y sus pulgas. La peste neumónica se produce cuando la bacteria infecta los pulmones. La OMS señala que esta forma de infección por peste es especialmente contagiosa y “puede desencadenar epidemias graves mediante la transmisión de persona a persona a través de partículas respiratorias”.
Según la OMS, la peste neumónica “puede ser mortal en 18 a 24 horas desde el inicio de la enfermedad si no se trata, pero los antibióticos comunes para enterobacterias pueden curar eficazmente la enfermedad si se administran a tiempo”.
Hasta la fecha no se ha confirmado oficialmente ninguna causa de muerte y, según los informes, se están realizando pruebas de laboratorio, dijo Lindmeier. Al compartir con los periodistas un mensaje recibido de las autoridades sanitarias rusas momentos antes este martes, el portavoz de la OMS señaló que “según los resultados de las pruebas, no se detectaron patógenos de enfermedades infecciosas peligrosas entre ninguno de los contactos”. El mensaje de las autoridades indicaba que la enfermedad “se presentó inicialmente como una infección viral respiratoria aguda típica”.
Al explicar la cronología de los hechos, Lindmeier dijo que el 2 de octubre “el sistema de vigilancia interno detectó los informes de los medios sobre una presunta muerte por peste neumónica en la región de Irkutsk y comenzó a monitorear la situación”. Al día siguiente, la OMS contactó con las autoridades sanitarias rusas para obtener más información en virtud del Reglamento Sanitario Internacional “para verificar el evento, sus circunstancias, las pruebas de laboratorio en curso y sus resultados, la justificación del rastreo de contactos y el estado de salud de los contactos, así como cualquier posible implicación internacional para la salud pública”, dijo Lindmeier.