Un hombre de 48 años en el Reino Unido, desarrolló una severa infección desconocida luego de ser mordido por un gato callejero.
El incidente tuvo lugar en 2020, pero el estudio que detalla este extraño caso se publicó recientemente en la revista “Emerging Infectious Diseases” en agosto de 2023.
Tras sufrir múltiples mordeduras de un felino en la calle, el hombre experimentó una inflamación inusual en sus manos y antebrazos, lo que lo llevó a buscar atención médica de emergencia, donde descubrieron que había contraído una bacteria hasta entonces desconocida para la ciencia.
Los médicos inicialmente notaron similitudes con la bacteria Streptococcus, pero no lograron identificarla con cepas registradas. Más adelante, se determinó que el patógeno era una nueva especie de Globicatella, capaz de provocar infecciones extensas en tejidos blandos y tenosinovitis, una inflamación en el revestimiento de los tendones.
En cuestión de horas, su mano se hinchó de manera alarmante, lo que requirió atención médica urgente. Aunque inicialmente se trató con antibióticos y se le administró una dosis de refuerzo de la vacuna contra el tétanos, su condición empeoró.
Después de regresar al hospital con una infección en los dedos y antebrazos, los médicos se vieron obligados a extirpar quirúrgicamente el tejido dañado alrededor de las heridas y aplicar un tratamiento más intensivo de antibióticos.
Este descubrimiento lleva al estudio de las infecciones zoonóticas. Los gatos, también pueden actuar como portadores de patógenos que afectan a los seres humanos. Las mordeduras de gato, aparentemente inofensivas, ahora se revelan como potenciales fuentes de microorganismos desconocidos que pueden poner en peligro la salud humana.