Irán ha escalado el conflicto internacional al bloquear el flujo de petróleo a través del Estrecho de Ormuz, la ruta comercial que conecta a los productores de petróleo de Medio Oriente con mercados clave en la región de Asia-Pacífico, Europa y América del Norte.
Las autoridades de Teherán además amenazan con incendiar buques cargueros en represalia por las sanciones y tensiones militares con Occidente.
“El estrecho (de Ormuz) está cerrado. Si alguien intenta pasar, los héroes de la Guardia Revolucionaria y la armada regular incendiarán esos barcos”, afirmó Ebrahim Jabari, asesor principal del comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria, en declaraciones divulgadas por medios estatales.
Es la primera vez que Irán anuncia un cierre completo del estrecho y amenaza con ataques militares al tráfico marítimo.
El anuncio llega dos días después de que EEUU e Israel iniciaran un ataque aéreo masivo a Irán en el que bombardearon instalaciones estratégicas y mataron a decenas de autoridades del régimen, entre ellas el ayatolá Alí Jamenei.
Irán respondió con lanzamientos de misiles y drones a Israel y a instalaciones militares de Estados Unidos en países vecinos, dando lugar a una guerra regional.