El reverendo Jesse Jackson, uno de los líderes más influyentes del movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos, falleció el martes 17 de febrero a los 84 años,confirmó su familia.
“Su inquebrantable fe en la justicia, la igualdad y el amor inspiró a millones de personas, y les pedimos que honren su memoria continuando la lucha por los valores por los que vivió”.
Pastor bautista y compañero cercano de Martin Luther King Jr. en la década de 1960, Jackson dedicó su vida a luchar contra la discriminación racial y a ampliar los espacios políticos y sociales para los afroestadounidenses.
La familia no precisó la causa de la muerte, pero Jackon anunció en 2017 que padecía la enfermedad de Parkinson y de acuerdo a fuentes estadounidenses, en noviembre había sido hospitalizado en observación por otra enfermedad neurodegenerativa.
Sus dos campañas presidenciales fallidas, en las primarias demócratas de 1984 y 1988, le convirtieron en el primer aspirante de color con opciones de imponerse en unas elecciones nacionales en EEUU, un legado que quedó reflejado en sus lágrimas de emoción por la victoria de Barack Obama en 2008.
Jackson fundó dos organizaciones para promover la igualdad y la justicia social: PUSH (Gente Unida para Salvar la Humanidad), en 1971, y la Coalición Nacional Arcoíris, en los años 1980. Ambas se fusionaron en 1996.
Abogó por el fin del apartheid en Sudáfrica y, en los años 1990, fue nombrado emisario especial a África en la administración de Bill Clinton.
También participó en negociaciones para liberar a rehenes y prisioneros estadounidenses en Siria, Irak y Serbia.
Tras su histórica trayectoria en las campañas presidenciales, Jackson pasó a posicionarse como un estadista veterano dentro del Partido Demócrata.
También fue una figura polémica, marcada por un ego y una ambición desbordantes que despertaron suspicacias entre otros activistas por los derechos civiles, especialmente los seguidores de Martin Luther King, al que consideraba su mentor desde que le conoció en 1965 durante la marcha de Selma, Alabama.
“Jesse quería ser Martin”, dijo Ralph David Abernathy, el colaborador más cercano de King, al diario The New York Times.
Los últimos años de Jackson estarían marcados por el escándalo, incluidas las revelaciones de infidelidad matrimonial e irregularidades financieras que involucraban a su hijo y heredero político, Jesse Jackson Jr, que ocupó el cargo de congresista por Illinois.