Lucía Carrillo | Piedras Negras, Coah.- Diariamente millones de personas deciden dejar sus lugares de origen, para ir en busca del llamado “sueño americano”, con el que anhelan mejorar su calidad de vida, como Mario César, que de Honduras llegó hasta Piedras Negras para cruzar a la Unión Americana, por la falta de trabajo en su país; sin embargo la actual contingencia le ha obligado a buscar cómo subsistir por ahora.
En el marco de la Jornada Mundial del Migrante, donde cada año se conmemora que muchas familias tienen que desplazarse a otros países, no solo por la situación económica sino también por cuestiones que ponen en peligro su vida, como la delincuencia organizada, experiencias que por ejemplo el mayor Andrés Saldaña, del Ejército de Salvación, escucha diariamente, por parte de quienes llegan a su albergue en busca de ayuda.
Evidentemente la desesperanza, es una palabra que no se encuentra dentro del sentir de los migrantes, como reconoce uno de sus principales defensores en esta frontera: el padre José Guadalupe Valdés, quien sabe quien sabe que el anhelo de entregar una mejor vida a sus familias, los hace emprender un largo viaje donde hay mucha incertidumbre y tristeza.
Justamente como el caso de Mario César, junto a su esposa e hija, quienes agradecen a Dios haber llegado hasta este punto, con bien, y mantener su plan de cruzar hacia los Estados Unidos, ya que aseguran que en su trayecto, por fortuna se han encontrado con personas de buena voluntad que le han brindado apoyo, y les han respetado.