La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Agencia Europea del Medicamento (EMA) han salido a desmentir lo anunciado por el Gobierno de Estados Unidos, de que existe una relación de causalidad entre el consumo de paracetamol en la gestación y el desarrollo de trastornos del espectro autista.
La OMS ha afirmado a través de su portavoz que las evidencias entre el uso de paracetamol en el embarazo y el autismo “siguen siendo inconsistentes”.
“La evidencia disponible no ha encontrado ningún vínculo entre el uso de paracetamol durante el embarazo y el autismo”, defendió la EMA en un comunicado.
El organismo regulador ha recordado que el fármaco puede usarse de forma segura durante el embarazo cuando sea necesario, aunque en la dosis y frecuencia efectivas más bajas, y siempre bajo recomendación médica.
De acuerdo a El País, La OMS y la EMA descartan que deban modificarse las guías clínicas y recomendaciones sobre el uso del fármaco.
El lunes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, vinculó el autismo con el uso del popular analgésico, comercializado en el país bajo la conocida marca Tylenol, entre otras. Acompañado por su secretario de Salud, el antivacunas Robert F Kennedy, Trump ha afirmado que el paracetamol puede asociarse con un riesgo muy elevado de autismo y ha defendido que las mujeres deben limitar su uso.