El presidente de la República Andrés Manuel López Obrador, dejó en claro que no va a negociar su Reforma Electoral enviada al Congreso de la Unión y aseveró que los principios no se negocian, llamó a que “cada quien debe asumir su responsabilidad”.
“Vengo luchando desde hace muchos años para que haya democracia en el país, porque casi nunca ha habido democracia en la historia de México, así destellos”
Dijo que se está demostrado que los consejeros y los magistrados no garantizan imparcialidad, elecciones limpias, libres, forman parte del fraude electoral que se ha padecido históricamente en México.
La polémica iniciativa que presentó AMLO en abril pasado crearía el Instituto Nacional de Elecciones y Consultas (INEC) para sustituir al INE, órgano autónomo que surgió en los 90 para quitar el control de las elecciones al Gobierno, entonces en poder del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
También eliminaría 200 diputados y 32 senadores, reduciría el financiamiento de los partidos políticos y redefiniría el concepto de “propaganda” para que el Gobierno se pronuncie durante las elecciones, disposiciones criticadas porque favorecerían al actual partido en el poder.