Más de 250 personas han perdido la vida y más de mil 100 resultaron heridas el miércoles en Líbano a causa de la última oleada de bombardeos de Israel, han informado las autoridades libanesas, después que el Ejército israelí asegurara haber lanzado su “mayor ataque” contra supuestos objetivos del partido-milicia chií Hezbolá desde el inicio de la ofensiva contra el país.
La Defensa Civil libanesa ha confirmado que el número total de muertos asciende a 254, mientras que otras 1,165 personas han resultado heridas.
Por regiones, Beirut acumula la mayor cantidad de muertes, un total de 92 y otros 742 heridos, mientras que en los suburbios de la capital se han registrado 61 muertes y 200 heridos.
El número de fallecidos hasta el momento incluye 12 profesionales sanitarios, advirtiendo que el sistema de salud del país se enfrenta a “un grave desbordamiento” ante el continuo aumento de víctimas.
El martes, la emisora Saut al Fará denunció la muerte de una de sus periodistas, Ghada Daij, de 37 años, a causa de uno de los ataques de Israel contra la localidad de Tiro, en el sur de Líbano.
De acuerdo al diario libanés ‘L’Orient-Le Jour’, más de diez periodistas y profesionales de los medios han muerto en este país a manos del Ejército israelí desde octubre de 2023.
Entre los muertos está asimismo el jeque Sadeq Nabulsi, profesor de Ciencias Políticas y una figura cercana al partido-milicia chií Hezbolá, según las informaciones de este mismo medio. Nalbusi era hermano del antiguo jefe de prensa del grupo, Mohamad Afif Nabulsi, muerto en un ataque israelí en 2024.
El Ejército de Israel anunció horas antes “un ataque amplio contra sedes militares e infraestructura de Hezbolá en Beirut, el valle de la Becá y el sur de Líbano”, después de que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, asegurara que el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán no incluye a Líbano, a pesar de que Pakistán, mediador del acuerdo, afirmara que sí.