Una mujer de Collierville, Tennessee, realizó un llamado de emergencia a la policía para que evitar que su esposo atentara contra su vida, sin embargo, uno de los agentes que acudió mató al hombre.
Fue el pasado 3 de junio que llamó al 911 porque su marido, David, quien padecía problemas mentales y no tomó sus medicamentos, estaba armado y decía “que quería acabar con su vida”.
A su llamado no asistió un equipo de especialistas de intervención en situaciones de crisis quienes habían respondió a su llamada, sino los agentes de la unidad especial de la Policía (SWAT), armados con fusiles de asalto AR-15.
Manifestó que su marido se encontraba en el patio de su casa, cuando el agente Austin Waguespack le ordenó que tirara el arma al suelo y menos de 5 segundos después le disparó en el corazón, alegando que era una amenaza para todos, incluso su esposa.
Alice Hoal, demandó a las autoridades, así como al oficial responsable, por la violación de los derechos civiles del fallecido y uso de fuerza excesiva.