Italia se enfrenta a una nueva sequía, pues el invierno se ha traducido en semanas de frío y escasas precipitaciones que ya dejan consecuencias en sus canales.
Los taxis acuáticos, incluso las ambulancias que navegan, han quedado totalmente inoperativos, gracias a las mareas inusualmente bajas. Además decenas de peces muertos han aparecido estos días, según expertos, ha sido por las bajas temperaturas.
Los problemas se deben a una combinación de factores: la falta de lluvias y también un sistema de alta presión, la luna llena y las corrientes marinas.
Es un fenómeno bastante típico a principios de año, pero éste se está prolongando un poco más de lo habitual
“Estamos en una situación de déficit de agua que se ha estado acumulando desde el invierno de 2020-2021”, dijo el experto en clima Massimiliano Pasqui al Corriere della Sera.
En julio pasado, Italia declaró estado de emergencia para las áreas que rodean el Po, el río más largo de Italia, que representa aproximadamente un tercio de la producción agrícola del país, al sufrir su peor sequía en 70 años.
El Po va desde los Alpes en el noroeste hasta el Adriático, tiene un 61% menos de agua de lo normal en esta época del año.