Netflix elimina cerca de 1.000 puestos en todo el mundo, el 6% de su plantilla, según una exclusiva de The Wall Street Journal publicada este miércoles 14 de octubre. Es la mayor ronda de despidos de la compañía desde 2022. La decisión llega a una semana de la presentación de resultados del tercer trimestre.
Los co-directores ejecutivos Greg Peters y Ted Sarandos la comunicaron por correo electrónico a los empleados en la mañana del miércoles. Según el diario, la mayoría de los recortes cae en producto, tecnología, legal y recursos humanos. No en contenidos.
“Nuestra misión, entretener al mundo, es ambiciosa, y cumplirla nos exige ser disciplinados sobre dónde priorizamos a nuestra gente y nuestros recursos”, escribieron Peters y Sarandos en el correo que cita el Journal.
En el mismo correo citado por el Journal, Peters y Sarandos sostuvieron que la empresa va a “seguir invirtiendo agresivamente en áreas de alto impacto”, pero que hacerlo implica “tomar decisiones focalizadas en todo el negocio para seguir cumpliendo con nuestros miembros, socios, empleados e inversores”.
También aseguraron que Netflix mantiene su previsión de ganancias para todo 2026. Es un detalle que importa: el ajuste no responde a un agujero financiero, responde a un techo de crecimiento.
Netflix no está sola. Disney y Amazon redujeron plantilla de forma considerable en los últimos meses, en una industria del entretenimiento que recorta mientras compite por la misma atención.
La última vez que Netflix despidió a esta escala fue en junio de 2022, después de informar su primera pérdida trimestral de suscriptores en más de una década. Aquella crisis era de clientes que se iban. Esta es distinta y más difícil de arreglar con un plan de precios: los clientes se quedan, pero no miran más.