El Papa Francisco denunció este jueves 22 de diciembre, la violencia psicológica y el abuso de poder en la Iglesia, en un momento en que el Vaticano se ve sacudido por el caso de un destacado sacerdote acusado de aprovecharse de su autoridad para abusar sexualmente de monjas.
El pontífice de 86 años, dio su discurso anual de Navidad a cardenales, obispos y otros miembros de la Curia, la administración central del Vaticano.
“Además de la violencia de las armas, existe también la violencia verbal, la violencia psicológica, la violencia del abuso de poder, la violencia oculta de los chismes”.
Recalcando que nadie debe aprovecharse de su posición y de su papel para degradar a los demás.
Aunque no se refirió específicamente al caso, la orden jesuita a la que pertenece se ha polemizado en las últimas semanas por el caso del padre Marko Ivan Rupnik, un sacerdote esloveno acusado de abusar psicológica y sexualmente de monjas en desde hace tres décadas, cuando era director espiritual de su convento.
El sacerdote es muy conocido en la Iglesia por sus obras de arte, entre ellas el diseño de una capilla en el Vaticano.