Dustin Honken, un traficante de metanfetaminas que mató a cinco personas, entre ellas dos niñas, podría convertirse en el tercer preso federal en ser ejecutado esta semana.
Honken, de 52 años, sería el tercer preso en Iowa en ser ejecutado desde 1963 si se aplica la condena el viernes.
Iowa abolió la pena de muerte en 1965, pero la fiscalía federal solicitó aplicarla en este caso debido a que mató a informantes oficiales y menores de edad.
Su muerte está programada por inyección letal en la prisión de Terre Haute, Indiana, donde lleva desde el 2005 en el pabellón de la muerte y donde otros dos presos han sido ejecutados esta semana.
Hasta ahora las autoridades judiciales han denegado sus pedidos de postergar la ejecución.
Honken fue hallado culpable de matar a una mujer, el novio de ella y las dos hijas de ella, de 10 y 6 años en 1993, aunque no fue sino hasta siete años después que fueron hallados los cadáveres.
Honken, proveniente del poblado de Bitt en Iowa, comenzó a vender marihuana y cocaína a inicios de la década de 1990 y luego pasó a elaborar metanfetaminas tras estudiar un poco de química.